Historias Gráficas

La Mujer que Sigo Construyendo

Es muy normal mirar hacia los lados, compararnos, buscar (en la opinión de otros) aprobación, satisfacción, amor o cualquier cosa que nos regale un poco de alegría. No lo digo desde el juicio, sino desde la sorpresa de descubrir que, cuando hoy yo miro hacia Rosmery, cuando vuelvo la mirada hacia adentro, encuentro tantas cosas en qué ocuparme y que me hacen feliz. En mi piel tengo gatos, tengo a mis padres, tengo los puntos cardinales, galaxias, frases, jardines, hormigas y amapolas. Tengo también sueños, recuerdos, deseos y pequeñas partes de la persona que he sido y de la que todavía estoy construyendo. Cuando me repaso, cuando recuerdo lo que he aprendido, logrado y reviso mi Checklist de sueños…siento que llevo conmigo un universo entero, y no sólo eso, siento que es más que suficiente para no distraerme en otra cosa.

No olvido que no me fue fácil construir a quien soy hoy (y a quien amo con locura). Llegar hasta aquí ha implicado atravesar momentos, tomar decisiones, caer, levantarme y volver a comenzar más de una vez. Por eso tiendo a protegerme a como dé lugar, porque sé cuánto ha costado rediseñar a Rosmery, cuánto ha aprendido y todo lo que ha tenido que superar para convertirse en lo más cercano a lo que desea ser. Tengo proyectos, tengo cosas por hacer, ideas locas, ideas complejas, ideas que todavía necesitan tiempo y otras que ya están en camino. Algunas parecen difíciles de ejecutar, pero son mías, nacieron de mí y son posibles. Esa capacidad de imaginar, crear y convertir poco a poco las ideas en realidad me produce una felicidad profunda. No sólo me refiero al arte, me refiero a mi… proyectos para sentirme plena, para lograr las herramientas necesarias para enfrentar lo que trae la vida y recordarme cada día mi única misión en esta vida: ser feliz…cosa de la que sólo yo soy responsable.

Un único temor es no tener tiempo para todo lo que quiero hacer. Y eso también lo estoy aprendiendo: descansar no significa renunciar, detenerme no significa estar perdida, que las cosas no se den ahora no significa que no se vayan a dar. Tener la certeza de que estoy siempre en el lugar y momentos indicados, suaviza la ansiedad y cuando entra el sustito, sólo basta con volver a mí, mirar todo lo que ya existe y recordar que tengo una vida tan llena que, por un rato, solamente necesito contemplarla.

Cada día busco mirar y atender mis proyectos… revisarlos, hacerles espacio y no detenerme, Aunque avance despacio, aunque algunas ideas tarden más de lo esperado, aunque necesite descansar en el camino, no abandono. Sobre todo, no abandono el proyecto más importante: Yo. Y eso mismo deseo para todos: que aprendan a cuidarse, a protegerse y a reconocerse con amor. Recordar que podemos cambiar, reparar, seguir y convertirnos en una mejor versión. Brindemos por nosotros porque tenemos la capacidad de eliminar nuestras sombras y potenciar nuestras luces….de eso no tengo la menor duda, así que ¨Salud!¨

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